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Los 6 procesos de la Depuración

Introducción

Mejorar nuestra alimentación es una condición imprescindible, pero no es suficiente.

Si hacemos una analogía con un coche, fácilmente podemos deducir que un coche al que se le hace un correcto mantenimiento, funciona mejor y se estropea mucho menos que uno al que no.

Cuando el coche lleva muchos años de falta de mantenimiento, comienzan a aparecer problemas que no podemos solucionar simplemente poniendo un buen aceite o echando una gasolina de calidad, tenemos que cambiar los filtros, limpiar su interior y exterior, reemplazar las partes dañadas, etc.

En resumen, debemos ejecutar una profunda puesta a punto para luego echar un combustible, aceite y otros elementos de calidad para que éstos sean efectivos y el coche funcione correctamente.

Con nuestro cuerpo ocurre algo muy similar, si le echamos un combustible de mala calidad y además no realizamos el mantenimiento necesario, se degrada mucho más rápidamente que si hacemos lo correcto.

Por ello, además de mejorar la alimentación es imprescindible depurar nuestro cuerpo. Realizar una profunda limpieza para que todo el potencial de éste se libere y aumentemos de manera exponencial nuestra calidad de vida.

Proceso 1 – Limpiar órganos

Nuestro cuerpo tiene diferentes sistemas de eliminación de toxinas también llamados emuntorios, pero nosotros nos concentraremos en los tres principales y normalmente los más afectados, que son Intestino, Hígado y Riñones

INTESTINO

Limpiar el intestino es el primer paso de una correcta y profunda depuración. Con ello, nos liberamos de todo el material tóxico acumulado en él y comenzamos a ver casi de inmediato, los primeros beneficios en el funcionamiento de nuestro organismo. En casos de estreñimiento severo, la acumulación de materia fecal puede llegar a ser de semanas.

Con una correcta depuración y un reequilibrio de la flora, nos aseguramos no solo de quitar el material tóxico, sino también la flora no conveniente o desequilibrada. Y, como si todo esto fuera poco, ayudamos a que la recuperación de los fluidos que participan en la digestión vuelvan a nuestro interior como agua limpia y cristalina y no como aguas fecales, contaminando así nuestro propio sistema interno.

La hidroterapia de colon moderna® puede ayudarnos en casos de una disminución severa de la motilidad en el peristaltismo intestinal (poco movimiento del intestino) contribuyendo a mejorarla o incluso revertirla con un tratamiento específico y efectivo.

Todos estos, son sólo algunos de los múltiples beneficios de una profunda limpieza intestinal, no obstante, las mejoras varían mucho entre cada persona.

Para la depuración del intestino tenemos distintas técnicas que iremos utilizando en función de la necesidad y situación de cada persona.

Las técnicas son: La hidroterapia de colon, las hierbas y plantas medicinales y el reequilibrio de la flora intestinal.

HÍGADO

El hígado es como el «laboratorio químico» de nuestro cuerpo y actualmente se le conocen más de 300 funciones. Sólo por nombrar algunas de las más importantes, podemos decir que se encuentran las de la fabricación de bilis (gran alcalinizante y emulsionante de las grasas que comemos para su digestión), y la detoxificación de la sangre.

La depuración del hígado, como la del intestino, también posee infinidad de beneficios como son la mejora de las digestiones, la fatiga crónica, la correcta termorregulación de la temperatura corporal, el rejuvenecimiento de la piel (efecto anti-aging), mayor claridad mental y concentración, aumento de la energía y vitalidad, entre muchas otras.

Las técnicas son: La limpieza hepática profunda, la depuración con aceite de oliva y como complemento, los enemas de café.

RIÑONES

Los riñones son otro de los emuntorios más importantes de nuestro cuerpo, por ello debemos darle el cuidado que se merece. Si los miramos desde un punto de vista de extrema sencillez, y haciendo una analogía reduccionista, podríamos decir que son como el filtro de nuestra lavadora; «el sitio donde se acumula la pelusa».

Igual que hacemos con nuestra lavadora, debemos limpiar ese «filtro» con cierta regularidad para asegurarnos que funciona de manera óptima.

Para ello, vamos a valernos de una técnica clásica y ancestral que ha funcionado siempre, las plantas.

Gracias a sus distintos principios activos, alcaloides, flavonoides, etc., iremos obteniendo distintos beneficios según utilicemos las diferentes plantas que ayudan en la depuración de nuestros riñones.

Las técnicas son: La ingesta diaria de infusiones y decocciones de diferentes plantas con efectos sobre nuestros riñones. También podemos valernos de aceites esenciales o tinturas (usando sólo las de grado alimentario y no uso tópico).

Proceso 2 – Desparasitar

DESPARASITADO

El ser humano siempre ha convivido con distintas especies, familias y géneros de parásitos valiéndose de distintas técnicas para lidiar con ellos y hacer frente a la variada problemática que nos presentaban.

A medida que hemos ido abandonando las técnicas que los combatían, hemos tenido que ir enfrentando la variada sintomatología que nos presentan.

Si bien la Depuración Corporal no es una práctica médica, somos partidarios de regirnos por la premisa más importante de la medicina: «Primum non nocere» o lo que es lo mismo «Lo primero es no dañar». Por esta razón y dado que no existe un antiparasitario natural de amplio espectro, tenemos que utilizar diferentes herramientas para combatir los diferentes tipos de parásitos. Para ello, utilizamos varias herramientas antiparasitarias, no invasivas ni peligrosas para la integridad de nuestro cuerpo.

Las diferentes herramientas pueden ser: la plata coloidal, las diferentes tinturas, la solución de propóleo, etc.

Proceso 3 – Depurar fluidos

DEPURAR FLUIDOS

Realizar una cuidada depuración de nuestros fluidos internos es vital para, por ejemplo, promover la correcta oxigenación de nuestras células, recoger los desechos metabólicos, permitir a nuestro sistema inmune trabajar con soltura y fomentar una regeneración celular adecuada.

Nuestros principales fluidos son la sangre, la linfa y el fluido extracelular. De un modo resumido, podemos decir que las funciones principales de estos tres elementos son la de transportar tanto el alimento de las células (por ej. el oxígeno y el resto de nutrientes) como recoger el «excremento celular» (residuos metabólicos y diferentes detritus inorgánicos).

El líquido extracelular o intersticial es un fluido en el que se encuentran «flotando» nuestras células y que debe estar como una piscina limpia y cristalina, pero debido a nuestra mala alimentación y al sedentarismo de nuestra sociedad, esos fluidos van adquiriendo una textura cada vez mas densa y viscosa. Si esta situación se sostiene en el tiempo, puede derivar en consecuencias mas graves que debemos evitar.

Para corregir esa situación y poder depurar nuestros fluidos internos, nos valemos de una mezcla de hierbas muy poderosa. Ésta es una mezcla de 4 hierbas que, juntas y preparadas en una intensa decocción, nos proporciona un tónico fuertemente depurativo.

También podemos recurrir a otras técnicas como el drenaje linfático manual o productos con gran poder quelante de metales pesados.

Proceso 4 – Oxigenar

OXIGENAR

Somos un 60% oxígeno. Sólo ese valor, nos brinda un gran indicio acerca de la importancia que tiene el oxígeno para nuestro entorno celular.

El actual y omnipresente sedentarismo (falta de ejercicio físico), una respiración muchas veces incorrecta o deficiente, unos niveles de estrés comprometedores y la excesiva cocción de nuestros alimentos, forman una combinación de factores que aceleran el envejecimiento y obstaculizan la regeneración celular.

Si a esto le añadimos la falta de limpieza de nuestro fluido extracelular (tema comentado en el apartado anterior), que muchas veces es el intermediario entre las células y los vasos sanguíneos, tenemos servido un cóctel que no deseamos en absoluto si queremos elevar nuestra calidad de vida.

Para hacer frente a estos factores, también disponemos de diferentes técnicas que nos permiten recobrar la normalidad y retornar a niveles de oxígeno que propician la vida.

Por ejemplo, 30 minutos al día de ejercicio físico, respiraciones profundas o pranayamas. También debemos valernos de la incorporación de alimentos crudos que conservan el oxígeno en su interior.

Proceso 5 – Reposo digestivo

REPOSO DIGESTIVO

En todas las grandes culturas alrededor del mundo, ha existido el ayuno en sus diversas formas y propósitos. Desde motivos religiosos hasta finalidades exclusivamente terapéuticas. Todo ello ha contribuido, de un modo u otro, en el estado de bienestar de quienes lo practicaban.

Muchos son los estudios científicos que hoy en día avalan el ayuno (en sus diferentes variantes) como herramienta terapéutica.
En esta web podemos encontrar una buena recopilación de ellos, en los que se detallan muchos de los beneficios que posee el ayuno.

Algunos de los innumerables beneficios son: promueve la regeneración celular, la pérdida de peso y grasa corporal, mejora de la sensibilidad a la insulina, (muy beneficioso para personas con diabetes tipo 2), el aumento de energía y la reducción del colesterol, solo por nombrar algunos.

Dado que en occidente no tenemos costumbre de realizar ayunos, en una primera toma de contacto vamos a reemplazarlo por una técnica más fácil de llevar a la práctica para nosotros, y muy similar en cuanto a beneficios. Para ello, utilizaremos el alimento más fisiológico del ser humano, que posee todo lo necesario para promover una adecuada depuración debido a que éste tiene todo lo necesario para ser «auto-digerido», nos aporta agua, minerales, oxígeno, todas sus enzimas y vitaminas: ¿Cuál es? La fruta.

La técnica es extremadamente sencilla. Un día a la semana nos alimentaremos solamente a base de fruta cruda (no indicado para personas con diabetes o resistencia a la insulina), brindándole al cuerpo una importante pausa digestiva en la que disponga de tiempo para otras tareas como, la depuración de fluidos, la regeneración celular, el descanso del sistema inmune y muchas otras tareas que no puede ejecutar cuando realizamos 4 ingestas diarias (o más) de comida cocida.

Proceso Proceso 6 – Nutrir sin ensuciar

NUTRIR SIN ENSUCIAR

De nada sirve limpiar si inmediatamente después volvemos a ensuciar. Por esta razón, no solamente vamos a depurar nuestro cuerpo, sino que, además, vamos a mejorar nuestra alimentación con el objetivo de darle a nuestro cuerpo el menor trabajo posible en cada una de nuestras digestiones.

Los productos industrializados que se venden en la mayoría de las grandes cadenas de alimentación, se encuentran cargados de químicos, pesticidas, aglutinantes, colorantes, conservantes, inhibidores enzimaticos, hormonas, ftalatos, metales pesados, antibióticos, antiaglutinantes, acrilamida, y un largo largo etcétera, sólo por nombrar algunos.

Por esta razón, es de vital importancia tomar conciencia de esta situación y dedicarle una porción de nuestro tiempo a preparar nuestra propia comida con alimentos lo menos industrializados posible.

Por otro lado, consideramos que la clave para comer de manera sana, sin renunciar a los sabores familiares, es condimentar. Los condimentos nos proporcionan una intensidad y familiaridad de sabores que nos facilitan en gran medida la transición hacia una dieta saludable.

Hay que tener en cuenta, que a medida que pase el tiempo iremos recobrando una sensibilidad en los sabores que habíamos perdido, y cada vez necesitaremos menos azúcar, menos sal, y sabores menos intensos para satisfacer nuestras necesidades.

Una vez más, las técnicas son de extrema sencillez. Se trata de reemplazar los clásicos alimentos dañinos, por otros saludables que sean de nuestro agrado. Para ello, nos ceñiremos mayoritariamente a los alimentos más fisiológicos para el ser humano: frutas, verduras y semillas.